El alcohol etílico o etanol es uno de los componentes más habituales del botiquín de primeros auxilios casero. En las farmacias se puede adquirir con dos tipos de concentración: de 70º y de 96º. ¿En qué se diferencian? ¿Cuál es su eficacia como desinfectantes? ¿Para qué podemos utilizarlos y para qué no? Dos expertas nos sacan de dudas.
El alcohol de 96 es, según explica Nuria Salazar Sánchez, profesora de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad CEU San Pablo, de Madrid, “el alcohol más concentrado que vamos a encontrar comercializado, mientras que el de 70 es un alcohol diluido, es decir, que tiene cierta cantidad de agua”. Este último contiene un 70% de etanol y un 30% de agua. “Ambos tipos de alcohol están autorizados para su uso como antisépticos para piel sana”, añade.
Por qué es preferible el alcohol de 70
Otro error común es adquirir alcohol de 96 en la creencia de que, al ser más concentrado, actuará mejor frente a virus y bacterias. Huarte explica por qué no es así: “La mayor actividad bactericida la presenta el de 70, ya que mejora la penetración en el protoplasma bacteriano y es de acción rápida, al destruir el 90% de las bacterias de la piel si se mantiene húmeda durante 2 minutos”. En cambio, el de 96 solo consigue inactivar el 75% de las bacterias. Este último “es un alcohol más puro y, por lo tanto, se evapora rápidamente y permanece menos tiempo en la superficie a desinfectar”, alega la experta.
¿Alcohol o geles hidroalcohólicos?
Estas diferencias entre el alcohol de 70 y el de 96 también son aplicables a los geles hidroalcohólicos que desde que se inició la pandemia de coronavirus se han vuelto indispensables para la higiene de manos cuando no es posible lavarlas con agua y jabón. “Para que un gel hidroalcohólico tenga actividad virucida, el alcohol debe encontrarse en la fórmula en una concentración entre el 60 y el 95”, expone Salazar. Dentro de este rango, agrega, “generalmente se considera 70 la concentración óptima”.
La experta comenta que para la higiene de manos se puede utilizar simplemente alcohol en vez de gel hidroalcohólico. Sin embargo, esta opción puede resecar más las manos. “Nuestras manos van a sufrir el efecto deshidratante que provoca el alcohol”, que es, precisamente, “el mecanismo en el cual se basa su eficacia”, describe. Ese problema “se verá minimizado si utilizamos un gel o una loción hidroalcohólica, puesto que este tipo de formulaciones incorporan sustancias que reducen la deshidratación, como glicerina, pantenol, extractos de plantas e, incluso, aceites”.
Huarte subraya la importancia de utilizar “una técnica correcta de desinfección de las manos, con una duración de unos 30 segundos, y esperar a que se seque para que sea eficaz”. Asimismo, recuerda que los productos con alcohol:
- Nunca deben usarse sobre ojos ni mucosas.
- No se deben ingerir.
- Son inflamables.
Diferentes tipos de alcohol
El alcohol que se emplea como antiséptico y se guarda en el botiquín casero es el denominado etílico o etanol, pero no es el único tipo que existe. Estas son las tres clases de alcohol más habituales:
- Alcohol etílico. También llamado etanol, es el que se encuentra en las bebidas alcohólicas, como la cerveza o el vino. También se usa en el sector farmacéutico (antiséptico y desinfectante) y en el de la cosmética (por ejemplo, en perfumes).
- Alcohol metílico. También se conoce como metanol y se utiliza principalmente como disolvente.
- Alcohol isopropílico. Conocido, asimismo, como isopropanol o propanol. Se utiliza, sobre todo, para limpiar: entre otras cosas, aparatos electrónicos y lentes ópticas. También funciona bien como desinfectante.
